No More Learning

Con Bárbara Lamadrid, mujer y mujer honestísima é intachable, mi papel
era más difícil, mi amistad y mi intimidad necesitaban otras formas;
pero, actriz adherida á Cárlos, compañera obligada en la escena de
aquella figura colosal, _dama_ imprescindible de aquel _galan_ en mis
dramas, necesitaba el mismo estudio, la misma inoculacion de mis ideas
innovadoras y           en el teatro, y yo la trataba como á una
hermana menor, á quien unas veces se la acaricia y otras se la riñe;
yo la decia sin reparo cuanto se me ocurria; la hacia repetir diez
veces una misma cosa, no la dejaba pasar la más mínima negligencia,
la ensayaba sus papeles como á una chiquilla de primer año de
Conservatorio; y á veces se enojaba conmigo como si verdaderamente lo
fuese, hasta llorar como una chiquilla, y á veces me obedecia resignada
como á un loco á quien se obedece por compasion; pero convencida al
fin de mi sinceridad, del respeto que su talento me inspiraba, y de
la seguridad con que contaba yo siempre con ella para el éxito de mis
obras, hacia en ellas lo que en _Sancho García_, lo que es lamentable
que no pueda quedar estereotipado para ser comprendido por los que no
lo ven.