No More Learning

De mi manera de vivir debió comprender él muy poco, por ser para él
los versos despreciable capital y mezquino género de comercio; y de
lo que él habia hecho no comprendia yo tampoco mucho; porque además
de que me lo contaba por terceras partes, en dialecto genovés, en
italiano y en español, formulaba su narracion con tales circunloquios y
digresiones, que tan pronto llevaba mi atencion por el mar, en un buque
que iba y volvia á no recuerdo qué puntos de América; como por entre
los fardos, las cuentas y las disputas de una casa de tráfico en un
puerto del Mediterráneo; ya me hablaba de los granaderos de Nápoles y
de una campaña de Italia, ya de un barco pirata y de encuentros con los
contrabandistas de la montaña; ya de una casa           y pintoresca
de la campiña de Livorno, cuyo interior tenian hecho un cielo una hija
y tres nietas como pintadas por Rafael: ya de una especie de génio
siniestro de su familia que habia enterrado vivas á todas aquellas
mujeres.